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Las mejores series gastro. Segundo asalto.

En esta segunda entrega destripamos una serie que has visto y que no te atreverías a reconocer, pero te puede y va a ser la primera que busques en el artículo. ¡Si no os conociéramos!

las mejores series gastro. segundo asalto.

Ya os habíamos adelantado en la primera parte que se nos quedaban la tira de series sin mencionar. Hoy vamos con otras tres series con contundente huella gastronómica y, puede que, si no nos echan de la redacción o no nos dan una paliza los puristas del análisis de guión, haya incluso una tercera entrega.

Mad Men

Aclamada por la crítica por su autenticidad histórica, la serie que nos hizo odiar o admirar aún más - depende de nuestro grado de escrúpulos éticos - el mundo de la publicidad, fue galardonada en numerosas ocasiones por la veracidad de su ambientación. En este sentido, la gastronomía y, muy especialmente la coctelería, forman parte fundamental de la contextualización de la serie.

Los 60 fueron una década...peculiar, gastronómicamente hablando. Eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor no tiene por qué tener una correspondencia literal en lo que a la mesa se refiere. En Estados Unidos la década de los sesenta presenta el paradigma de todo lo que hoy nos da repelús y gastritis: abuso de las bebidas carbonataddas (mención especial para la Coca Cola y sus primeros derivados “light”), las gelatinas, la mayonesa y los pasteles de (inclúyanse en este apartado mundo dulce, salado o una grimosa mezcla de ambos).

En la mesa de los agresivos ejecutivos de Manhattan hemos visto todo el corolario de recetas de decrépita estética que desalienearian los chakras de cualquier instagramer que se precie. En la parte más healthy, la de los entrantes y tentempiés, hemos visto ensalada de patata y mayonesa, el socorrido cóctel de gambas (y mayonesa), sandwiches de jamón en lata (¡oh, si! ¡y mayonesa!), mientras que en lo que a los platos contundentes se refiere nos encontrábamos con ese afán de imitación de la cocina francesa pero a lo yanki, una combinación tan peligrosa como el vodka y el embarazo que da como resultado el socorrido solomillo Wellington para las grandes ocasiones, variopintos buffets que sobrepasan la imaginación de un humano medio o el famoso pollo Kiev, un primitivo nugget mejorado que contiene en su interior una bola de mantequilla para darle jugosidad. Baje Miri de MasterChef y lo vea…

De hecho, lo más sano que les hemos visto ingerir a los publicistas probablemente sea el descomunal atiborramiento de ostras que, bien regado de martini y champange fresquito se meten entre pecho y espalda Don Draper y Roger Sterling en esta escena. Eso sí, este último teniendo que dejarlas semidigeridas a los piés de un cliente unas cuantas escaleras después.

Los protagonistas de Mad Men representan ese cliché del norteamericano que en los dorados 60 se inicia en la desmesura del consumo. Es una década de apogeo del consumo de bebidas alcohólicas -superado el período de la Ley Seca y en pleno rendimiento económico, los norteamericanos se apuraron a recuperar el tiempo perdido-. Por eso Mad Men no miente cuando expone constantemente a los protagonistas amorrados al bourbon, dejándonos gravados en nuestra cultura gastronómica el nombre de combinados tan elegantes como obsoletos de la talla del Manhattan, el Old Fashioned y el mítico May Thai.

Mad Men

 

Los Simpson

No hay ni habrá en la historia de la televisión una serie con más presencia de grasas saturadas. En primer lugar porque solo Cuéntame podría igualarla en duración, y en segundo lugar porque ha conseguido que el sobrepeso de Homer Simpson se nos antoje simpático. Los Simpson lo abarca todo: la fastfood, la coctelería, la panadería y el veganismo.  Míticos son los capítulos dedicados a la obsesiva capacidad de engullir de Homer o a la tendencia de Marge al pimple.

Pero si tenemos que escoger, nos quedamos con el capítulo “The Food Wife” al que Gordom Ramsey pone la voz. En este capítulo Marge se convierte en una crítica gastronómica especializada después de haber caído por casualidad en un restaurante etíope de las afueras de Springfield. El capítulo es a la vez incisivo con el furor gastro - recordad que hay una especie de secta foodie que “capta” a Marge, Bart y Lisa- y con un mensaje crítico con el papel de las mujeres en el boom gastronómico actual, paradójicamente invisibilizadas.

Los Simpson

 

El chiringuito de Pepe

Si echabais de menos alguna serie cañí, España también ha tenido su momento. ¿Qué puede que fuera mejor que no lo hubiera tenido? Puede, pero es nuestro deber y salvación recuperar para vosotros todas las perlas gastronómicas de las que ahora pretendéis huír, y esta es una de ellas.

En realidad, la serie de Telecinco no fué (o por lo menos no lo fué más que otras) tan terrible. El argumento presentaba a un Santi Millán en formato cocinero estrella que descubre la cocina tradicional del chiringuito de toda la vida y aprende a apreciar el esfuerzo y las historias que hay detrás. Y si la trama se les quedaba floja de moraleja y sentimentalismo, le añadieron el descubrimiento de un padre desconocido, un conflicto amoroso entre hermanos por el favor de una pastelera cursi y unos pocos niños, que nunca están demás.

En la parte gastronómica -que en teoría tendría que haber sido el hilo conductor de la propuesta- es donde más flaquearon. Si bien es cierto que vimos mucho espeto, mucho croquetón y mucha fritanguita buena (o no tanto) se nos quedaba un poco escaso el protagonismo de la gastronomía más allá del topicazo.

Juzgad vosotros mismos y si nos hemos dejado esa serie fundamental en tu recuerdo gastro y para la verdadera razón de ser de tu existencia en este valle de lágrimas en el que solo Netflix aporta algo de luz, por favor, un poquito más abajo, en comentarios.

Chiringuito

 

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