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Nuestros cocineros a domicilio te aconsejan que en Navidad comas despacio

Nuestras madres son nuestras consejeras. Y no porque les contemos nuestros problemas, que también, si no porque se pasan la vida diciéndonos lo que tenemos que hacer. Consejos, lo llaman ellas. Y esto sucede tengas 10, 20 o 40 años, así de claro. Pero uno de esos tantísimos consejos que nos dan, y que por supuesto nunca hacemos, es el de comer despacio. Hoy, nuestros cocineros a domicilio quieren aclarar el porqué sí deberíamos hacer caso, por lo menos esta vez.

Cuando éramos pequeños creíamos que cuando mamá gritaba “¡¡COME DESPACIO!!”, simplemente era una cosa del no atragantarnos; lo que nuestra madre no entendía es que en una casa donde conviven tantos niños, todo lo rico se queda corto y, o engulles rápidamente, o cuando te quieras dar cuenta ya no queda nada en la mesa. Ahora que somos un poco más mayores (por lo menos de cuerpo), sabemos que los consejos de mamá eran por algo y aunque sigamos pareciendo unos glotones empedernidos cuando bajamos los domingos comer a casa de la abuela, esos consejos eran por algo y hasta tienen base científica. Nuestros cocineros a domicilio te lo explican.

¿Sabes que si comes despacio, saboreas más tu plato?. Samatha de Master Chef lo domina bien. Pues si a eso le añades la sabiduría de tu madre y comes despacio, podrás percibir el doble de saboooooorrr.

 

Dicen los nutricionistas que el acto del hambre dura unos 20 minutos. Si en ese tiempo engulles y te has comido tres platos vas a quedar igual de saciado que comiendo uno lentamente durante esos 20 minutos. Es por ello que nuestros cocineros siempre dicen que comer despacio favorece y mucho a la cantidad de comida que nos metemos entre pecho y espalda. ¡Evita subir 3 tallas de pantalón estas Navidades!.

A mayores de todo, piénsalo, ¿nunca te fijaste que lo primero que te dicen cuando empiezas una dieta es que comas despacito?. ¡Pues será por algo!. Y ese algo, es que realmente ayuda a adelgazar. Vamos a ponernos técnicos:

Tu hormona colecistoquinina es la encargada de transmitir a tu cerebro los nutrientes que absorbes cuando comes.  Su relación, dura solamente unos 20 minutos por lo que pasados esos minutos, estás comiendo por comer ya que tu organismo ha consumido todos los nutrientes necesarios para la jornada.

Pero como todo son comidas con los amigos, con los compañeros de trabajo, con la familia, con la tía Elisa… pues, ¿por qué no ayudar a nuestro sistema digestivo?. Cuando se come despacio se evitan las famosas molestias del después. Esos reflujos de la mezcla de pavo y ponche, esa sensación de que no has comenzado ni hacer la digestión cuando aún no te has levantado de la mesa y ya estás empezando a cenar. Pues todo eso, dicen nuestros cocineros que se puede evitar comiendo despacio. Pero tranquilo, tampoco hace falta que te marques un Gwyneth Paltrow y empieces a masticar la comida unas 100 veces por trocito.  

Cocineros a domicilio. Comer despacio

Si eres de esas personas que no puede evitar zamparse el plato entero antes de que el último comensal se siente a la mesa, aquí van los pequeños trucos de nuestros cocineros a domicilio:

  • El más obvio de todos, no esperes a morirte de hambre para sentarte a la mesa. Si tienes que picar algo, hazlo. Cuanto más tardes en sentarte o con más ganas de comer llegues, más engullirás todo lo que se ponga en tu camino.
  • Intenta beber agua entre plato y plato. No se trata de que te encharques pero así ayudarás a tu estómago a entender que no le sacrificarás hoy, le das un respiro.
  • Suelta el tenedor de vez en cuando; tenedor, cuchillo, cuchara, palillo o con lo que realmente te guste comer. Te parecerá una tontería pero el hecho de soltarlo, tragar y volver a coger el mismo cubierto, hace que no tengas esa ansiedad de devorar de golpe todo tu plato.
  • Respira tranquilo al escuchar a tu cuñado hacer el cuarto chiste malo seguido. Está demostrado que si respiras profundamente, comerás más lento; aunque también te lo decimos, si hace falta que te metas de golpe cuatro bocados para evitar contestarle descaradamente, ¡hazlo!. Pondremos a prueba este paso otro día sin fallo.

Comer despacio también nos ayuda en otros aspectos de nuestra vida, nuestros cocineros a domicilio están menos estresados y felices a lo largo del día (incluso este hecho cuida la salud de tus dientes, ¡mira que feliz se puede poner tu dentista!). Porque a ver, estar rodeado de toda tu familia tantos días seguidos, los tíos, la abuela, los primos, el cuñado, estrés lo que se dice estrés, es en toda regla. Pero ahora, si aprendes a comer despacio, estas Navidades llevarás una sonrisa en la cara todo el día.

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