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Las comidas caras que se puede permitir el hortera de Donald Trump (Y 2)

Ya habréis visto el primer post que hemos escrito sobre las comidas carísimas que se podría permitir este señor del pelo raro que preside el planeta. Como el peligro de indigestión era una realidad, hemos decidido partir el repor en dos partes. En Bendita Cocina siempre pensamos en vuestro estómago.

Sigamos entonces repasando esas comidas caras que hacen temblar los bolsillos de los mortales. Los de Trump no. Además, tienen ese punto hortera muy parecido a ese apartamento dorado en el que se inmortaliza a su nene montado en un león (tamaño natural) de peluche.

Las comidas más caras del mundo mundial

¡Una tortilla de 1.000 dólares! Te la preparan en el restaurante Parker Meridien de Nueva York. Es una tortilla un delicioso omelette que tiene como ingredientes seis huevos, caviar Sevruga y una langosta entera. Vale 1.000 dólares. Si tenéis suelto, avisad.

 

Queso de leche de alce. Oler, dicen que no huele muy bien pero el sabor, cuenta, es un espectáculo. Es un producto exclusivo de Moose House, una granja en Suecia que se especializa en su cría. Estos animales son ordeñados únicamente entre mayo y septiembre, y el proceso es de hasta dos horas por cada hembra. El coste por cada queso es de 1.100 dólares por menos de medio kilo.

Patatas La Bonnotte. Se fertilizan con algas marinas, que le agregan el sabor salado. Se siembran en febrero, se cosechan en mayo y la producción se agota en tan sólo una semana. Se producen 100 toneladas de ellas al año y sólo crecen en una isla al este de Francia, llamada Noirmoutier. El coste por menos de medio kilo es de mil 543 dólares.

Kebab de vértigo. Cuesta más de 1200 euros. Elaborado con pan de pita con una infusión de azafrán, yogur de pepino, infusión de champagne Krug, pimientos scotch bonnet, oro comestible y cordero lechal de los Pirineos. Fue creado por chef Andy Bates, de Reino Unido.

 

Y hasta aquí el derroche. Ya sabéis: a pedir un crédito.

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