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Las comidas caras que se puede permitir el hortera de Donald Trump (Parte I)

¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por un plato de comida? ¿Te has corrompido lo suficiente como para tener una cuenta corriente estratosférica? ¿Has conseguido un puestito en Gas Natural? Hay platos de comida que valen más que tu plasma, las comidas más caras del mundo están pensadas, como casi todo lo bueno, para los que gastan relojes con diamantes. Donal Trump, por ejemplo, que es un buen hortera, podría comer esto todos los días.

Hay algunas comidas que, cuando las vas a pagar, te parecen caras. No te han sorprendido como esperabas, no te han saciado, no te han caído bien, en fin, lo que sea. Cuando ves la nota te enfadas y juras no volver a ese lugar. Después están las comidas caras que os vamos a mostrar ahora. Con su punto hortera, estas comidas podríamos explicarlas de muchas maneras pero lo mejor es a través de un susto: ¡4.200 euros por una sandía! ¡Buh! Pues eso.

Las comidas más caras del planeta

Hot dog en 230 Fifth. Un perrito caliente que vale 2.300 dólares. ¡Venga ya! Pues sí, nos hemos vuelto locos. Fijaos en la movida: está hecho con carne wagyu curada por 60 días, cebollas caramelizadas en Dom Perignon, champaña Cristal y decorado con caviar y langosta, para poder probarlo hay que reservarlo con 48 horas de anticipación.

The Frrrozen Haute Chocolate. 25.000 dólares. Empezamos bien, no cabe duda. Dice el Guiness que es el postre más caro del mundo. Si no lo es, no me quiero ni imaginar cuánto vale el otro. Se trata de una malteada de chocolate con leche que se cubre –vamos ahí- con 25 gramos de oro comestible de 24 quilates y decorado con una Madeline Truffe. Pensad que esta trufa, solita ella, ya cuesta 250 euros.

La Sandía negra Denzuke. Entre 4.000 y 5.000 euros, aproximadamente. ¿Por qué vale esta barbaridad una simple sandía? Tiene su historia: esta es una de las frutas más raras del mundo, solo crecen en la isla de Hokkaido y una cosecha produce solo 12 sandias cubiertas por una cascara de color negro intenso. 

Un bagel de 1.000 euros. Un bagel, por Dios, ¡un bagel simplón! ¿Simplón? Este está elaborado con crema de trufa blanca, mermelada de goji Berry y se decora con una hoja de oro.

Hemos decidido hacer dos artículos sobre esto por si os da un infarto. En el próximo, otra dosis. ¿Pero verdad que cualquiera de estas comidas se las podría estar jalando Trump en su apartamentito cubierto de oro y decorado con exceso de volutas? Proximamente más.

 

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